El lumpen

Este lunes se expresaron miles pacíficamente y unos pocos, de noche, saquearon el comercio. Y la fuerza pública, que dirige el ministerio del Interior, no estuvo

CARLOS ALZAMORA V. / Periodista U. de Chile

La derecha tiene a un presidente que ataca de cuello y corbata y la extrema izquierda a los que saquean lavadoras y plasmas.

La derecha tapa a su presidente con los vándalos de los viernes y ahora el 18 de octubre, y se hace víctima de las pymes en circunstancias que son autores del cierre de miles de pequeñas empresas.

La derecha instala mañosamente el discurso de los desórdenes, endosándolos a la Convención Constitucional. Les intenta culpar de hacer algo que no han comenzado a escribir.

La derecha está en la omisión de carabineros la noche del lunes, en la impunidad, en el desastre que genera la inmigración, en las 600 mil familias sin casa, en las 90 mil que sobreviven en campamentos. Esa gente es digna y nada tiene que ver con los desórdenes, y el gobierno no hace nada, los tiene abandonados a su suerte.

Este lunes se expresaron miles pacíficamente y unos pocos, de noche, saquearon el comercio y alguna oficina pública. Y la fuerza pública, que dirige el ministerio del Interior, no estuvo, como no ha estado hace dos años, salvo para escándalos y fraudes por doquier.

Estamos a la espera de elecciones y vamos a ver quién gana, pero mientras tanto Chile pierde un poco cada día con un gobierno agónico. Y estamos a la espera del Congreso que juzga al Presidente, por segunda vez. Veremos mucho de lo que sucederá en 30 días más. Un nuevo mandatario (a) y un gobernante que comienza a despedirse, sin gloria y con la pena que se merezca.

IMAGEN / Agencias

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