El año que vivimos al límite

Los médicos son los que no deben morir, pero el virus no perdona

CARLOS ALZAMORA V./ Periodista U. de Chile

Este año que se nos va nos amenazó con una enfermedad que lleva más de 20 mil muertos en el país, entre ellos 22 médicos chilenos. Esta cifra me impactó, porque los médicos son los que no deben morir, pero el virus no perdona.

Los efectos sociales por la pandemia son insondables, pues estamos en el inicio del principio del fin, con la llegada de vacunas. Y hay que vacunar al 70% de la población mundial, eso llevará un par de años (uno en Chile). 

Los efectos sociales se advierten de mediano y largo plazo, con un costo en salud mental que cambiará el eje del presupuesto. Acaso no lo estamos viviendo ya, con ataques y arrebatos que tienen tensionada a la población. Lo que vemos a diario en la TV es la mínima parte de lo que sucede, siempre que existan imágenes.

Y el drama económico es el que no será fácil sobrellevar, porque hasta hoy el dinero lo han puesto los trabajadores y trabajadoras. Y no es poco, pues son más de 35 mil millones de dólares, que en marzo se acaba.

Un año para no olvidar, nunca.

IMAGEN/Agencias

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